Ecografía de Partes Blandas
La ecografía de partes blandas es un examen médico no invasivo que se utiliza para evaluar la estructura y el funcionamiento de los tejidos blandos del cuerpo, como la piel, los músculos, los tendones y los ligamentos. Los tejidos blandos son aquellos que no son duros ni rígidos, como los huesos, y se encuentran en todo el cuerpo.
La ecografía de partes blandas se realiza mediante el uso de una herramienta llamada transductor, que envía ondas sonoras de alta frecuencia a través de la piel y los tejidos blandos de la zona a examinar. Las ondas sonoras rebotan en los órganos internos y regresan al transductor, que luego las convierte en imágenes visuales. La ecografía de partes blandas se utiliza para evaluar la forma, tamaño y estructura de los tejidos blandos, así como para evaluar el flujo sanguíneo y la función de estos órganos.
La ecografía de partes blandas se realiza en un consultorio médico o en una sala de hospitalización y suele tomar de 30 a 60 minutos. Es seguro y no doloroso y no requiere anestesia. Sin embargo, para obtener imágenes más nítidas y precisas, es posible que se le pida que no comience a tomar líquidos o alimentos durante varias horas antes del examen. Es importante tener en cuenta que la ecografía de partes blandas se realiza en cualquier parte del cuerpo donde haya tejidos blandos.
